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Experiencias concursantes

La voz viaja en Arco Iris

Se trata de una actividad de promoción de la lectura en voz alta como práctica social: leer para otros que surge de la biblioteca escolar. El producto es un CD de audio con una antología de literatura argentina, usamos las netbooks

Leticia Bolaño - Buenos Aires
Nivel: Primaria
Área: Lengua.  Tecnología. 

Fundamentación

Como bibliotecaria, hace muchos años que trabajo con el acercamiento de los niños a la lectura y en potenciar las habilidades lectoras de ellos. La mal llamada “hora del cuento” sistematizó la obligatoriedad de la presencia de la biblioteca en los salones, lo que produjo un rechazo igual de sistemático en los niños y niñas. “Uh! Tenemos que leer!” era una de las frases más repetida ni bien ponía un pie en un salón. Mi meta fue revertir la relación de los niños con la Biblioteca. El quiebre fue necesario en los recreos. Denme un punto de apoyo y moveré el mundo, decía Arquímedes. “Denme 5’ de su recreo y les cambiaré el mundo… les decía a los pequeños.

 A partir de ese momento, una de las características del trabajo en la biblioteca escolar fue que los chicos se acercaran voluntariamente a visitarla en el horario del recreo. Ese estado de voluntad fue lo que permitió a la biblioteca ser “el único espacio de libertad dentro de la escuela” al que los niños y niñas se acercaron voluntariamente. Apelando a esa voluntad de participación es que se proponen las actividades lúdicas que culminan en la grabación de textos. Cuando se habla de la participación se entiende que Participar es “ser parte de algo”, “involucrarse” y es también “ser responsable de ello”. Esto estimula a los chicos a superarse, a hacerlo lo mejor posible y como el entusiasmo se contagia luego se suman solos, otros que -en principio- eligieron no participar. Hubo grados en el que comenzaron unos pocos y terminaron prácticamente todos los alumnos participando de una u otra manera.

El Diseño Curricular de Prácticas del lenguaje reza “propiciar espacios para que la literatura ocurra”, este proyecto abre el espacio escolar más allá de sus fronteras para colocar un destinatario real en tierras lejanas. Leeremos para compartir con otros. Esta situación, por su sentido social, es oportuna para desarrollar prácticas de lectura en voz alta. La lectura en voz alta no es una instancia de comprobación de los avances lectores de los niños. Por el contrario, requiere de organizar un conjunto de actividades: la selección de textos oportunos para leer ante un auditorio, el recorrido lector previo a la selección, los ensayos necesarios que permitan lograr los efectos buscados. Aún los que recién se aproximan a la lectura pueden participar de una lectura poética si los ensayos han sido suficientes.

Cuando se aprende a leer en voz alta, también se aprende a profundizar la construcción de sentidos porque la lectura en voz alta es, ante todo, una interpretación de la obra que el lector construye sobre la base del texto del autor. Cuando se preparan lecturas en voz alta, el docente discute acerca de cuáles son las obras más adecuadas para ser leídas; interviene para vincular el sentido del texto con la manera de oralizarlo: los estados de ánimo de los personajes requieren un modo de leer; los poemas conllevan cierta entonación o ajustes en la velocidad de lectura de un verso o estribillo; el docente garantiza el tiempo de ensayos necesarios para que los niños estén en condiciones de leer ante un auditorio y poder ser entendidos (sin titubear ni deletrear) y, a la vez, provocar el efecto deseado.

Es el mismo Diseño el que propone un “club de lectores” como una situación válida para profundizar sus encuentros con las obras literarias, donde produzcan una antología para ser grabada en un CD. Se pretende un acercamiento a la parte lúdica de la lectura en voz alta para animar a los niños a participar, destrabar la lengua y soltar los nervios.

Desarrollar prácticas del lenguaje en los ámbitos de la participación y la construcción de la ciudadanía implica continuar habilitando el uso de la palabra de los chicos como instrumento de integración social. Como los intercambios orales se producen tanto de manera espontánea como planificada, es esencial que la escuela tome una posición frente al tratamiento del contacto lingüístico. Las lenguas en contacto son vehículo y  expresión de cultura: nos constituimos como integrantes de una comunidad en gran medida mediante el lenguaje. En el marco de la enseñanza de las prácticas del lenguaje en los ámbitos de la participación ciudadana, es responsabilidad de la escuela, reflexionar sobre las interacciones lingüísticas, las variedades y sus contextos de uso dando ocasión para interactuar con otros hablantes de modo de superar los prejuicios a través conocimiento y comprensión del otro.

 

Objetivos

  • Animar a la lectura e Incentivar a los niños a la lectura en voz alta.
  • Leer para compartir con otros.
  • Adecuar la modalidad de lectura a las características de la obra y de la situación en que se lee.
  • Presentar e interactuar con las Netbooks, explorar programas de Acrobat Reader, Word, Audacity. Navegar en el entorno digital que presenta “Primaria Digital”
  • Grabar en un Cd, los textos seleccionados.
  • A futuro, oír las grabaciones que llegaren de otros países

 

Metodología

La previa: antes del acto propio de la lectura del texto seleccionado para su grabación se realizaron “juegos de lecturas”, muchas actividades lúdicas donde el recurso era la lectura. Distintos días se destinan a distintos juegos y durante el primer trimestre dedicamos los recreos (30’ al día) a jugar:

  • Lectura veloz: se cronometraba la lectura de una frase corta, se anotaba el tiempo y luego volvían a leer la frase para superar su propio tiempo.
  • Trabalenguas: repetir sin error distintos trabalenguas
  • Al ve res: leemos pero palabra por palabra de la última a la primera
  • Todo como/con…: leemos todo con la a, la e, la i, la o, la u. Leemos como dormidos, como borrachos, gritando, saltando, despacito, etc.
  • Karaoke de canciones: leen al tiempo que cantan
  • Tonos y tonadas: se lee una frase como distintos personajes típicos (mamá, abuela, maestra, niño/a, etc.) entre otros

La idea es poner el juego en el centro mientras la lectura gravita alrededor de las actividades y restar miedos o rechazos cuando ésta cobre el lugar central.

La presentación: En todas las escuelas la consigna fue clara, se preguntó quién quería PARTICIPAR de la grabación/patrulla. Nunca quién quería LEER o quién sabía LEER para grabar. La diferencia entre “participar” y “leer” es significativa. Mientras que la primera abre paso a las voluntades de los niños, la segunda condiciona a poseer esa capacidad. El no saber leer condicionaba la participación, por lo tanto, se apeló a las voluntades de los niños, se abrió la participación a todo el que quisiera y luego sabrán cómo resolvimos el detalle de “saber” o “no saber” leer porque esa NO era la cuestión.

Los alumnos de la EP 15 ya trabajaban en los salones con las docentes el seguimiento de autor, de un personaje prototípico o bien de una temática, en secuencias didácticas o proyectos que organiza la docente. Continuando con esa línea de acción, este proyecto suma un destinatario real (los niños de otro país) y un nuevo producto (el CD) a los proyectos realizados en clase o bien, un cierre a las secuencias presentadas por la docente. La selección se realizaba entre los textos ya leídos (no hubo que trabajarlo en la biblioteca) y coincidían con los autores que habían dado su autorización expresa para el uso y grabación de sus obras.

Con alumnos de segundo ciclo se trabajó el uso de las Netbooks del Programa Nacional “Primaria Digital” (P.D). En este caso se incluyó la totalidad de los niños en cada grado dado el atractivo del trabajo con las computadoras personales. Superada la emoción por el contacto con el aparato, se pudo navegar dentro del entorno de P.D hasta llegar a los textos que serían leídos, relacionados con los derechos del niño. En algunos casos, se tuvo que hacer la conversión a “todo mayúsculas” por lo que nos fuimos deteniendo en cuestiones de edición: copiar desde el pdf, abrir procesador de texto, pegar, seleccionar el texto y modificar el formato. Jugamos con los tamaños de las letras y coloreamos según a quien le tocaba leer. En clases siguientes nos enfocamos al programa Audacity: localizarlo, abrir, grabar algo, guardarlo, recuperarlo, guardar en formato mp3. Si se dan cuenta, todavía no leemos, sin embargo la lectura como recurso para encontrar la información pertinente, está siempre presente, gravitando entre todas las actividades de exploración. Después de manejar el programa, llegar a los textos en el entorno de “Primaria Digital” se trabajó por parejas: uno que quería leer y otro que no. Volvemos a aceptar la voluntad de quien quería y quien no, participar.  El que no leía, tenía abierto en su compu el programa audacity para manejarlo y el/la compañero/a que iba a leer tenía en su pantalla el texto (desde P.D o en el procesador pasado a mayúsculas). Cuando coincidían dos lectores, turnaban sus roles. Por cuestiones de tiempo no llegamos a trabajar la edición grabada del texto leído, aunque sí hubo intervenciones de edición cuando exploramos el programa.

Las grabaciones se realizaban en horas de clase. Generalmente con el celular. Los alumnos salían de a uno, de a pares o el grupo (5, 6 ,8 y 11) a grabar. Las grabaciones duraban entre 8 y 12 minutos y volvían al salón. Después de un par de días, volvía a sacarlos de la clase, se oían y, después de las risas normales, abríamos la posibilidad de hacer críticas constructivas sobre lo que habían oído. Un detalle no menor es que, mientras yo bibliotecaria, les hacía observaciones del tipo “ruido ambiental” (se escucha el ruido de la hoja al darla vuelta, alguien explotó el globo de un chicle, etc), ellos advertían las necesidades de cambiar de entonación por un determinado personaje o estado de ánimo, que se escuchaba “más despacio” de lo que hablamos (se referían a la fluidez, más lento) o bien que una pregunta se había leído “todo derecho”. Después de las grabaciones originales y las escuchas volvíamos a grabar. Es notorio el progreso entre la primera grabación y las siguientes.

Con los niños de primero y segundo trabajé las canciones populares para luego trabajar la lectura de un texto conocido, lo cual les brinda mucha seguridad. Y en un segundo grado trabajamos un texto con reiteraciones, lo que permitía la anticipación y participación incluso de los que no leen.

Para los que quisieron participar pero no sabían leer propuse decir de memoria una poesía que conocieran, cuando descubrí que no conocían ninguna, extendí la propuesta a todo el alumnado (lo que originó un proyecto paralelo) El trabajo con los que no leían era individual, se leía la poesía para que la repitiera hasta casi lograrlo. Al contacto con la poesía se le iba añadiendo el reconocimiento de algunas palabras, de las palabras que rimaban, la búsqueda de esas palabras en otros textos o de palabras similares. Los chicos que no sabían leer se convirtieron en socios activos de la biblioteca, pidiendo a los adultos que les lean y demostrando en cada recreo sus conocimientos.

En la EP 15 había residentes de magisterio. La participación de las residentes en la grabación las hizo meditar sobre su práctica. Consideraron difícil leer en voz alta, grabar y oírse con lo cual lograron ponerse en el lugar del alumno para fortalecer sus intervenciones didácticas.

 

Público destinatario

Se trabajó con alumnos de las escuelas primarias Nº 15 “Paula Albarracín de Sarmiento” pero también participaron la EP Nº 19 y la EP Nº 48 de Florencio Varela. Los Cds llegaron a más de 25 escuelas del Estado de Hidalgo en México, así como a Tenerife en España, a Valparaíso en Chile, a Piedecuesta en Colombia y a San Pablo en Brasil. Como estos países están interesados en participar, está en creación un espacio virtual para escuchar los audios de cada país interviniente.

 

Evaluación

La lectura en voz alta como práctica social “Leer para otros” cobró real sentido en las voces de los niños. Algunas de las cuestiones para destacar del proyecto durante su creación son las siguientes:

  • Practicaron lectura en voz alta en sus casas que demuestra el compromiso.
  •  Se organizaron en equipos de lectura, dividieron el material de lectura según lo que cada uno podía o quería leer. Lo cual habla de acuerdos, turnos de intercambio, respeto por el otro.
  • Los alumnos que no saben leer quisieron participar memorizando poesías (lo que originó un proyecto de poesías en paralelo) y propició espacios para que se inicien en la lectura.
  • Los más pequeños participaron con canciones. Tomando el aprendizaje de la letra de la canción como una forma de dar seguridad a la hora posterior de la lectura.
  • Se utilizaron soportes diversos, entre ellos los textos digitales provistos por el programa Primaria Digital que provee de Netbooks a las escuelas.
  • La escucha de las grabaciones desembocó en una crítica constructiva hacia su propia lectura y llevó a una nueva lectura con más y mejor entonación y fluidez.
  • La participación, por pequeña que fuera, dotó de un sentimiento de pertenencia al proyecto que promovió en interés y curiosidad por aspectos culturales de México.
  • La motivación por participar originó nuevas consultas y préstamos de libros en la biblioteca.
  • Se trabajó con la lectura de los signos de puntuación, entonación y ritmo que fue rápidamente comprendido y aplicado por los estudiantes.
  • Varias escuelas se quieren sumar a la iniciativa.

      Como autoevaluación de la tarea tengo que hacer un par de observaciones, por un lado la felicidad que superara las expectativas y que muchos chicos quisieran participar, lo que me lleva al punto: es una tarea gigantesca para una sola persona. Todos los alumnos de toda la escuela para una sola docente es mucha responsabilidad y no se llega a cumplir con todos los niños en sus espacios y sus tiempos. Hubo quienes se acercaron a participar y no se les pudo hacer un seguimiento de sus progresos. Por otro lado, faltó la ejecución del “Programa Maestro” para poder conducir a todos los alumnos en algunas cuestiones referidas a las netbooks. Por ejemplo, el pasaje a las mayúsculas, se trabajó sólo con los niños que lo pidieron y hubiera sido un buen tema para trabajar con todos los alumnos (más allá que, oportunamente, algunos lo necesitaran y otros no). Por último, hace falta ajustar los formatos de intercambio puesto que se suman este año otros países.

Como notarán, la centralidad del proyecto no está puesta en la tecnología, sino que fue uno de los recursos; sus aplicaciones fueron presentadas para estar a nuestro servicio y no como un contenido de clase de informática. Los niños son usuarios hábiles de la tecnología y con ese principio se los considera a todos “entendidos” por igual para poner el foco en la lectura.

Imágenes del proyecto: Leen alumnos de 4to grado https://youtu.be/4VQvP-_m2VA

Bibliografía

 

  • Andricaín, Sergio. Escuela y poesía: ¿y qué hago con el poema?. Buenos Aires: Lugar Editorial, 2009.
  • Dirección General de Cultura y Educación. Diseño Curricular para la Educación Primaria: Primer Ciclo. La Plata: Dirección General de Cultura y Educación, 2008.
  • Dirección General de Cultura y Educación. Diseño Curricular para la Educación Primaria: Segundo Ciclo. La Plata: Dirección General de Cultura y Educación, 2008.
  • Lerner, Delia et al. Formación docente en Lectura y Escritura: recorridos didácticos. Buenos Aires: Paidós; 2009.
  • Pescetti, Luis María. Juegos de lectura en voz alta. Buenos Aires: Novedades educativas, 2010.
  • Petit, Michèle. Lecturas: del espacio íntimo al espacio público. México: Fondo de Cultura Económico, 2001.
  • Spinter, Ester. Taller de lectura en el aula: cómo crear lectores autónomos. Buenos Aires: Novedades Educativas, 2009.